Está más claro que el agua que los Centros de Apoyo al Profesorado se han convertido en unos emisores de certificados. Intelectualmente están esclerotizados. Sólo sirven para refugio de desertores de la tiza y algún que otro profesor inocente ilusionado.
Digo esto porque el martes salí tarifando de una reunión de representantes de los centros a la que había sido convocado.
En la reunión se planteaba debatir la “comprensión” de las modalidades de formación. No se debaten las modalidades, no, que están definidas, clasificadas y publicadas, y que habría sido lo correcto.
Se ocupaba de tratarnos como niños dudando que seamos capaces de entender un escrito.
¡Por favor¡ que jubilen a toda la pandilla de ineptos que no saben que algunos de los allí presentes llevamos mas de veinte años enseñando.
Lo más grave es que no existe el sentido crítico en la enseñanza, sólo nos levantamos dos personas después de hacer una pregunta maliciosa, los demás asumieron lo que se planteaba. Está claro el raro soy yo por plantearme la enseñanza como avance y descubrimiento.
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Realmente falta mucha masa crítica. Pero yo pienso que más es por miedo a represalias. Conozco casos en la comunidad de Madrid, en sanidad, que cuando se ha realizado alguna crítica luego se han tenido problemas en el trabajo.
En este caso de los CAP es una falta total de impulso por parte de la Consejería de Educación. Los dirigentes del nunca creyeron en la renovación pedagógica y cuando entraron en el gobierno se cargaron a un montón de gente preocupada,preparada y con esperiencia, pero eran de izquierdas. Llenaron su huecos con incompetentes que han empezado ahora a enterarse de lo que es formación permanente. No se puede generalizar, pero el caso de mi zona si que es bastante extrapolable.
Bueno, Papá, es que seguro que si dices lo de "hipotético caso", no te entienden...
Bah, no te quemes. Produce más en el blog y pasa de ellos.
Yo tengo la misma impresión, nacida de la experiencia de quince años de docencia y de cursillos de todos los tipos y colores, (sobre todo por lo de los sexenios): lo de los CAP (antes CPR, CEP...) es de juzgado de guardia, salvo honrosas y escasas excepciones. Es difícil encontrar un curso que tenga utilidad y aplicación en el aula. Muchos de los ponentes no hablan nuestro idioma ni nos pueden entender, porque o no dan clase o lo hacen en condiciones especiales, lejos de la realidad nuestra de cada día. Ásí, ellos, meros emisores de certificados, y nosotros, de guardería. ¡Vaya panorama!