Verde, verde como el trigo verde, verde, verde limón
El estribillo del título es lo que cantaban mis compañeros de incómodo asiento de las Ventas al ver como andaba aperreado el Capea Jr. por el ruedo de las Ventas intentando meter en cintura al manso sexto. Pobre hombre, el que hace lo que sabe no está obligado a mas. Ayer no asistieron al festival orejil y hoy preguntaban: ¿fue para tanto?
Pues, bueno, algo sí, pero también hubo orejas de todo a cien, les han respondido.
Ah, ya decía yo, esto me deja mas tranquilo.
Toda la tarde nos la llevamos de charleta; pero están en misa y repicando.
Se inician los piropos con el paseíllo: los matadores han terminado éste llegando uno detrás de otro, en diagonal. El comentariono se hace esperar:”ya estamos, otra vez con el rombo de Luxemburgo”.
Sale el primer toro y la pregunta al aire es: ¿Pero hoy es novillada?, se había anunciado corrida. Le sigue la contestación del compañero: no si es un toro pero está jilipollas.
Lo gracioso ha sido en el brindis del toro de la comfirmación, cuando, imitando las palabras del padre y del hijo, entonan imitando llantos:
- No sé porque estoy aquí, papá, si yo no quería venir (llorando).
- Venga, hijo, no te vengas ahora abajo, tú vales. P´alante, que tú vales mucho.
- Que no, que me ha mirado muy mal ese bicho.
- Anda ya, no llores que hay mucha gente y se van a reír de tí…….
Los comentarios a la faena del Capea han sido tales como “se ha dejado el mando a distancia en casa”, “qué pena de novillo”, “le quiere torear desde Vitigüdino”, “calla, que se está reservando para el sexto”.
En el sexto además de la cancioncilla del título comentaban: “aplaudid, please, que está dando dos vueltas al ruedo” para apostillar después: “detrás del toro”, risas.
No se ha escapado a la guasa el terno de Campuzano: “hoy viene de hacer la primera comunión”, etc.
PD: Lo que cuento aquí es real como la vida misma, y todas las tardes a las 7 en Las Ventas lo pueden comprobar en vivo y en directo. Yo me limito a relatar lo sucedido en unas localidades de abonados, que han pagado religiosamente su abono y que tienen derecho a expresar sus opiniones libremente, aunque estas pueden no coincidir con las de otros aficionados. La visión del espectáculo taurino tiene múltiples perspectivas e interpretaciones. Esta viene siendo cuando menos divertida.




J.Antonio dijo
de lo mejor que se puede leer diariamente,
13 Mayo 2006 | 08:05 PM