De un tiempo a esta parte vengo observando que los encargados de comunicación del PP caen en ciertos sofismas que los líderes repiten sin cesar. Si lo hacen sabiendo que es un error, nos quieren engañar (mala cosa esta para un político); pero si se lo creen ellos, les están engañando. Otra razón, que no quiero ni pensar, sería suponer que el ciudadano es tonto y no se da cuenta (peor error aún).
Los sofismas en los que caen son los siguientes:
A) Como el ciudadano tiene derecho a votar, debe votar el estatuto de Cataluña. De ahí que, sin encomendarse a Dios ni al diablo, se van de romería a recoger firmas por los pueblos de España. Las leyes positivas que regulan los procesos no importan, yo soy el dueño del cortijo y hago lo que me parece bien.
B) Cuando salen a la calle 200.000 o 300.000 militantes, acompañando a la “ATV” su anatema es: “la mayoría de los españoles” pide…..contra el presidente. Pues no, son los que son, y otros muchos, que somos víctimas o apoyamos a éstas, no estamos incluidos en ese “todos”. Eso se llama confundir la parte por el todo (simple lógica aristotélica).
C) Respecto a la abstención del referéndum del estatuto catalán se la toman sumada al no que propugnaban. No, no, y mil veces no. Si acaso, las abstenciones se suman a la mayoría (en este caso el sí). La abstención tendrá la lectura que se quiera, pero como resultado no se suma al no, salvo que quiera caer en un sofisma.