Algo grave ocurre en la sociedad madrileña cuando ocurren hechos como los maltratos en la guardería de San Blas y el responsable del gobierno en ese área no se entera hasta que los hechos están en la prensa. O lo que es peor, si se había enterado no lo atajó. podemos echar la culpa al empedrado, a la presunción de inocencia, o al susum cordam que pasaba por allí. pero la verdad es que el "Conserjero" de Educación y toda su corte en estos casos, como en otros muchos, miran al tendido y observan como llueve, se van a la capilla, despachan con los obispos los asuntos referentes a la deducación religiosa, y ya están en paz con Dios.
Los asuntos terrenales son cosa de publicidad y de tema ya se encarga Miguel Angel Rodriguez.