Paseo multicultural
Me levanto, me ducho y antes de desayunar quiero comprar la prensa. Necesito comprar el Cossío y busco un kiosco desesperadamente. Son más de las diez y me empieza a entrar el miedo de que no lo pueda encontrar.
El primer intento, fallido. Cojo el periódico y me dirijo al mostrador, cuando pido la entrega del libro que lo acompaña, el quiosquero me señala a un señor alto, moreno y con gesto serio, como la persona a la que acaba de cobrar el último ejemplar.
"Sólo me han dejado dos, lo siento", me dice.
"Pues más lo siento yo", le contesto y le devuelvo el ejemplar al montón de donde lo tomé.
Me dirijo a otro proveedor de prensa y como soy un turista pregunto al primero que me encuentro. Este es un alemán. Yo no se alemán y él no parecía entenderme, así que no es cuestión de perder tiempo. La sensación es que no lo voy a encontrar.
La siguiente persona que me indica es una señora rumana que con gran esfuerzo me indica que más arriba a la derecha se vende prensa.
Por fin, después de una marcha rápida de trescientos metros, la prensa es mía, pero aquí, antes de cogerla, pregunto si le habían llegado libros. La respuesta se convierte en otra decepción.
No le quedaban pero me indica que un poco más arriba había una papelería que vende prensa, "mire usted a ver si le quedan".
Otra vez en marcha, harto de subir la cuesta, le demando la dirección a una señora que por la respuesta me señaló su origen: "la papelería está a la mitad de la siguiente cuadra". Le di las gracias a la vez que me acordé del chiste del "yo-yo".
Llego, pregunto, me lo sirven y todo normal. Uf, qué mal rato he pasado. El libro en mis manos y una información más, un señor mayor, jubilado y suegro del vendedor, me aconseja que, si quiero comer bien en Calpe, debo visitar "El Boquerón de Plata"; que dan comida excelente a precio adecuado.
Pues si señor, mereció la pena el recorrido, porque la información de nuestra guía Michelín particular ha sido un acierto. ¡qué bien se come! además como detalle curioso, todas las mesas lucen una frasca de aceite de oliva virgen de Baza, que delata el origen granadino de los dueños




