Os lo he dicho muchas veces que no asistáis a los toros en provincias (salvo honrosas excepciones, como Ceret). Os lo he advertido que os engañan como a chinos. No me queréis hacer caso y luego la decepción es morrocotuda.
Aunque las fotos cantan lo bien que se lo pasaban algunos aficionados, creo que habíamos convenido que la fiesta de los toros es emoción y riesgo, y luego que cada uno haga lo que pueda o sepa. Cuando todo se prepara para que falte el riesgo y la emoción no hay esperanza de espectáculo. Es otra cosa a la que yo no me apunto aunque baje el mismo San Pedro a poner banderillas.
¿Cuando se las van a ver los dos toreritos que ayer hicieron el paseíllo en Ávila con toros como los que vapulearon al maestro Esplá en Ceret?
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