Los árboles han crecido y sus raíces han agrietado "las tumbas" donde se han venido reuniendo, año tras año, los alumnos que hacen pellas.
Ahora los ábloes sólo tendrán su alcorque de hormigón, sin espacio para sentarse y charlar. Pero las pellas del "Uru" seguiran existiendo. ¿O no?