Ahora que el Faraón anuncia una nueva obra (Pirámide o Templo) para que sufran los vecinos de Bravo Murillo, le voy a dar dos encargos simplemente: que renueve el rótulo de esta calle

(menos mal que en el lado de los pares si que se puede leer el nombre de la calle)

y que ponga grifo a la fuente para que el personal pueda saciar su sed estos días de calor. Si no quiere darle utilidad, lo mejor es que la quite y así los ciegos encontrarán un poste menos que eludir