Después de unos días sin parar visitando Buenos Aires y Tandil estoy de regreso. Han sido doce horas de vuelo, recogida de maletas en la T2 y ver amanecer cuando el taxi bordea la sotonda de Arcentales. Total que hoy es un día de sonambulismo, dedicado a ordenar fotos y videos del viaje.
Los paisajes más intensos de todo el viaje son los de la visita a El Tigre donde el otoño aflora con toda su intensidad cromática. Os dejo una selección de postales de este paradisiaco lugar:




Hola, compañero.
Se te ha echado de menos en tu ausencia.
Por aquí, nada demasiado nuevo, excepto que mañana volvemos a manifestarnos a favor de una enseñanza pública y digna en Madrid.
El Tigre... lo navegué tantas veces... También estuve en Tandil (nada del otro mundo, por cierto, lo más emocionnte fue el larguísimo viaje en tren).
Ahora estoy demasiado lejos.
Sócrates, me han gustado mucho las fotos, son buenas, y me imagino que la realidad seguro que las supera. Espero que le hayais dado "un buen tiento" al churrasco, pero algo habrá quedado de la parrillada del video.
Me alegro que ya estéis por aquí, al próximo, no apuntamos ¿vale?.
Albatros, al segundo día de estar allí ibamos buscando verduritas y evitando la carne. De todas formas lo mejor, con diferencia, es la gente. Nos han recibido como si fueramos Argentinos de toda la vida.