Después de unos días sin parar visitando Buenos Aires y Tandil estoy de regreso. Han sido doce horas de vuelo, recogida de maletas en la T2 y ver amanecer cuando el taxi bordea la sotonda de Arcentales. Total que hoy es un día de sonambulismo, dedicado a ordenar fotos y videos del viaje.

Los paisajes más intensos de todo el viaje son los de la visita a El Tigre donde el otoño aflora con toda su intensidad cromática. Os dejo una selección de postales de este paradisiaco lugar: