Si vas de turista a Buenos Aires te topas con los conflictos que la sociedad de ese país está viviendo, no te puedes sustraer a los problemas que se viven en la calle: acampada de los sin techo en la Avenida 9 de Julio, manifestación frente a la casa rosada que se une a la acampada de los veteranos de las Malvinas y, sobre todo, el conflicto del campo.

Ahora mismo el principal problema que tiene en vilo a la ciudadanía es el conflicto del campo del que te hablan el camarero que te sirve un café, el taxista con ascendientes españoles que añora sus ancestros y que sueña con conocer el pueblo de donde era su abuelo, el vendedor de prensa, en fin, todo el mundo. Camino de Tandil el problema se palpaba durante el trayecto porque en los cruces importantes había acampadas y concentraciones de maquinaria agraria con alguna que otra quemada de ruedas. En algún momento pensé que podían detener el autobús y fastidiar mi viaje, pero no, eran manifestaciones pacíficas.

Por lo que me contaron los agricultores de Tandil las posiciones del gobierno eran duras, a la espera del agotamiento de los agricultores que sí que se sentían ahogados con las decisiones gubernamentales.

Me alegra la noticia que habla de acercamiento de las partes para dialogar.