Hay otra forma de ver la fiesta
Estoy hasta las narices de que ver como se maltrata la fiesta: toros vilmente desmochados hasta la cepa del pitón, inválidos obedientes que no aguantan una entrada al caballo, directores de lidia que están en la plaza sin estar, presidentes que son floreros y, lo peor, cronistas que radian corridas con un filtro de colores que les hace ver cosas distintas de lo que yo veo. Uf, esto se muere por inanición. Que estén tranquilos en Bruxelas y los antitaurinos que la fiesta ha muerto, sólo queda el golpe de verduguillo y arrastrala al desolladero.
Como muestra os dejo un botón.
Después de haber sido noticia en los telediarios era de rigor saber el resultado del festejo celebrado esta tarde donde se enfrentaban Morante y José Tomás y mira por donde me he fijado en un detalle nimio a simple vista pero para mí muy importante. Dice el comentarista que los toros de Cuvillo (ganadería preferida de José Tomás) desarrollaron incluso peligro.
Siempre he pensado como aficionado que el toro tiene que tener peligro, que la esencia del espectáculo está en el riesgo y la gloria del torero consiste en saber dominar al toro con toda su integridad y su peligro. Si no hay peligro el festejo será otra cosa pero no corrida de toros por eso no entiendo el mensaje de l comentarista
A los aficionados nos emocionó Frascuelo en las Ventas, el último San Isidro, porque veíamos a un torero arriesgando para dominar a un toro con peligro pero derrochando torería por doquier y dolió la cogida por inoportuna pero la fiesta tiene ese riesgo.







betialai dijo
Cada post taurino tuyo es un dardo en la diana, una auténtica lección y un ejemplo de claridad sobre lo que debería ser la fiesta y en lo que nos la han convertido. A mí me gustaría que te prodigases muchísimo más, aunque por otra parte comprendo muy bien que no lo hagas. Suscribo punto por punto y coma por coma todo lo que dices en la entrada.
Un abrazo.
11 Agosto 2008 | 06:44 AM