Lo vi en la acera, cerca del cubo de la basura y me dio pena. Los restos de un brasero de mesa camilla despreciado y puesto en el punto de mira del olvido. Parecía como si el dueño no lo quisiera tirar del todo. Si pudiera hablar, la cantidad de historias que habrá vivido ahí en el suelo, callado, oyente y vigilante para que las ascuas no prendieran inoportunamente la ropa.

Lema del utilitarismo actual: cuando algo no sirve, se tira.