En la Planta baja de CaixaForum Barcelona se puede ver el proyecto de Miquel Barceló para la Sala XX de las Naciones Unidas en Ginebra. Después de haber pasado por la sala  no puedo entender las críticas demoledoras que algunos sectores de la derecha española vertieron sobre el asunto. Me parece que hay que ser muy asno (como dijeran los erasmistas) para no ver esta inmensa obra  más allá del partidismo derrumbante. "La exposición muestra el proceso de trabajo de Miquel Barceló en la cúpula de la sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones del Palacio de las Naciones Unidas de Ginebra. Toma como punto de partida el óleo Marejadilla (2002) en el que por vez primera planteó la idea del mar de estalactitas y reconstruye las diferentes etapas de la elaboración de esta obra colosal, que el visitante puede contemplar en una espectacular maqueta. Uno de los elementos principales es el dietario de Barceló en acuarelas, con textos y dibujos que muestran los diferentes estados de ánimo del artista, sus éxitos, frustraciones, dudas, o satisfacciones. Las fotografías de Agustí Torres muestran al pintor en plena tarea y presentan puntos de vista inéditos: las tentativas para consolidar el techo monumental, las técnicas utilizadas para romper la superficie y crear contrastes de luz y sombras, y los movimientos del artista sobre el andamio que se han comparado con la danza de un chamán".